A LA CONSEJERA DE SALUD DE LA JUNTA DE ANDALUCIA

Estimada Señora, desconozco el tratamiento con el debería dirigirme a Usted, pero a veces he recibido alguna carta suya, en la que se refiere a mi con cierta amabilidad y cercanía y he decidido hacerlo en similar forma.

He tenido conocimiento que el Hospital San Juan de Dios (perteneciente al Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada) va a ser definitivamente cerrado y transferido a la Iglesia Católica su propiedad y uso, imagino que existirán motivos más que sobrados para ello, convencida estoy del gran expediente que habrá originado tal transferencia y del ingente número de informes que avalarán tal decisión, por lo tanto, no seré quien la cuestione, aunque personalmente no me agrade, ni comparta la misma.

Pero es que tenía una deuda pendiente con la Sanidad Pública, y deseaba transmitírsela a Usted, no sé si en la certeza o en el error de que esta misiva llegará a su poder, pero imaginando que llegara, deseaba solicitarle algo:

En el Hospital San Juan de Dios, existe una Unidad de Cuidados Paliativos que he tenido la desgracia de necesitar y la suerte de que existiera, con ella durante un periodo he convivido y se han encargado de que mi madre hiciera el tránsito hacia otra vida, con gran dignidad y sin dolor. El trato con el paciente y el familiar de dicha Unidad me dejó perpleja, hasta el extremo de verme hoy escribiéndole a Usted, me sentí orgullosa de que en mi ciudad y en mi Hospital existiera tal Unidad, con la calidad médica y también humana de ese personal.

Por eso me entristece el conocer su inminente desaparición. Porque la fatalidad ha querido cebarse en mí, y paralelamente a la muerte de mi madre, mi hermano era hospitalizado también en el Hospital Ruiz de Alda, (también perteneciente al Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada) y desgraciadamente con igual fin. Así que sin desearlo he sido testigo directo del distinto trato que se puede ofrecer a una persona en el final de su vida, y sin deseo de criticar el segundo, si quiero alabar el primero, el ofrecido por la Unidad de Paliativos del Hospital de San Juan de Dios.

Imagino que en el mundo actual, donde impera la eficiencia, la eficacia y la calidad, donde existen miles de parámetros que se han aceptado como objetivos para evaluar servios, unidades y hospitales, donde hasta el último euro del presupuesto de un Hospital depende de dichos ítems, quizá hayan decidido que la referida unidad no sea rentable.

Aunque desde mi experiencia personal, y la de todas las personas que conozco, que han vivido similares circunstancias en la Unidad mencionada, puedo corroborarle que si lo que busca en su gestión es calidad, no permita ese cierre. Dice La Real Academia Española de la Lengua que calidad es “Propiedad o conjunto de propiedades inherentes a algo, que permiten juzgar su valor”, dicho de una persona o cosa “que goza de estimación general”. A ellas me limito, ustedes manejan miles de parámetros en busca de esa calidad, pero no obvien los básicos. Y consideren que el equipo que pretende diseminar y disgregar, es un equipo especializado, quizás único en la Sanidad Andaluza “que goza de estimación general”, por tanto de calidad, y es muy lamentable conocer que toda ese trabajo debe desaparecer, y probablemente el motivo de su desaparición no sea más que el no conocimiento que tengan ustedes de su eficiencia.

Por todo lo cual, como máxima responsable de la Gestión Sanitaria Andaluza, es por lo que he querido informarle de mi experiencia, por si su intervención, o interés, pueden servir, para aliviar el dolor a muchos usuarios de Granada.

En la confianza de que mi petición será escuchada y que su respuesta, como servidora pública y garante de la legislación vigente, satisfará a los granadinos, y al derecho que nos ampara de tener una muerte diga, sin dolor y sin sufrimiento, y contemos con la histórica Unidad de Paliativos al completo en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves, estimada Señora, reciba mi más cordial saludo.


Eva Tristante Espadas, hija de Josefa Espadas, 215-2.

2 comentarios:

  1. manolo19/6/10

    Gracias Eva por esta carta enviada a la delegada de salud de Granada, espero que sirva para que otros enfermos tengan las mismas posiblilidades de una muerte digna, sin dolor y sin sufrimientos que tuvo tu madre y que tuvisteis todos sus seres querido.
    Estuvimos muchos dias, muchas semanas juntos todos los que duró la estancia de tu madre entre nosotros,y te anime, recuerdas en el bulevar, que tu hermano lo trajeras a mi servicio, de cualquier forma tu misma y tu familia os ha servido todo éste proceso de enfermedad para saber lo que está a punto de desaparecer.
    Un abrazo y gracias nuevamente por tu apoyo.
    Manolo, enfermero de cuidados paliativos HSJD

    ResponderEliminar
  2. Maru Leblic19/6/10

    Muchas gracias Eva por tu apoyo y colaboración, que es realmente la que necesitamos. La de los ciudadanos que junto con los trabajadores del hospital, seremos los mayores afectados si las tres unidades:UMEC-UCAP y CUIDADOS PALIATIVOS, desaparecen como tales. Soy administrativa en Admisión de San Juan de Dios.

    ResponderEliminar